Born Living Yoga: una marca deportiva internacional con sello español
Un nombre muy local con una inspiración muy internacional. Así es Born Living Yoga, la marca de moda deportiva que nació en Barcelona y hoy factura más de 25 millones y tiene presencia en 30 países

La literatura empresarial insiste en que negocios y familia cuanto más lejos mejor. Pero en el caso de Born Living Yoga la conclusión es justo la contraria.
Tras décadas de colaboración entre marido y mujer en el sector textil, hace apenas nueve años lanzaron una marca de moda deportiva a la que se incorporó su hijo.
Y el resultado no puede ser más satisfactorio: 450 puntos de venta, presencia en 30 países, más de 25,5 millones de facturación y una marca en transformación, que ha pasado de ser exclusivamente de yoga a una referencia global en el activewear y wellness.

Empresa familiar
“Empezamos como una empresa familiar y de una manera muy de andar por casa. En la empresa también estaba mi marido, con quien he trabajado siempre, y Álvaro en aquel momento dijo, yo me quiero unir al equipo. Y fue una suerte porque su enfoque fue mucho más digital a nivel marketing. Teníamos la oficina en casa, el almacén en casa y esa idea fue cuajando. Fuimos creciendo, abrimos una oficina en Madrid, empezamos a contratar a gente y así es como empezó todo”, explica Arianne Puig. Hoy son 45 personas en plantilla.
La idea surgió por la propia necesidad de Arianne de encontrar ropa cómoda y estilosa para practicar yoga.
“Como yo practico yoga desde hace muchos años, no encontraba un producto que me gustara. Llevaba toda la vida estado diseñando y trabajando en otras compañías y pensé ¿por qué no crear una marca que impulsara la ropa de yoga? También quería romper con el estándar que existía entonces en los gimnasios, donde la gente iba muy mal vestida. En un viaje a Miami, pude ver que todo eso que a mí me inquietaba existía: la gente iba desde primera hora de la mañana súper bien vestida, pero con ropa de deporte y se lo combinaban con otras cosas. Y así empezó un poco la idea”.
Hoy, esa idea de Born Living Yoga factura a dos dígitos y está presente en decenas de países.
Las claves de este crecimiento
Pasión por un estilo de vida
“En nuestro caso, la primera y seguramente más importante clave que nos ha permitido crecer y que, de hecho, mantenemos como principal valor dentro de la compañía es la pasión. El producto es fruto de esa pasión, de querer transmitir un mensaje y un estilo de vida que nosotros hemos practicado siempre y que está muy ligado y conectado al deporte”.
Mejora continua
“En nuestro día a día, tanto dentro como fuera de la compañía, estamos constantemente pensando en mejorar constantemente. Es algo que está dentro de nuestro ADN. Estamos todo el tiempo pensando esas nuevas mejoras y nuevos caminos”.

Un equipo fundador complementario
Aunque sea una empresa familiar, “el equipo fundador es muy completo y complementario. Mi padre es ingeniero textil y lleva más de tres décadas como empresario en el sector, mi madre más de 30 años como diseñadora. Entre los dos acumulan todo el expertise en diseño y fabricación. Yo soy la cuarta generación textil y aporto esa visión más digital, más de creación de marca y de comunidad. Y a medida que el equipo ha ido creciendo hemos querido replicar la complementariedad. Ahora estamos ya en un momento muy interesante, porque ya tienes en el equipo gente que sabe mucho más que tú dentro de su área. Esa profesionalización ha sido clave para hacer esos crecimientos y esos escalados”, explica Álvaro Roca.
Canales de venta
“La incorporación de nuevos canales de venta ha sido crucial. Arrancamos con el ecommerce y luego empezamos a trabajar con distintos marketplaces. Y más adelante hemos incorporado también la parte de distribución y, por último, la parte de retail. Cada uno de los canales tiene ya un crecimiento en sí mismo”.
Pioneros en materiales propios
Uno de los elementos que más han influido en el impulso de Born es la innovación en el desarrollo de sus propios materiales.
“En nuestra colección, aproximadamente el 50% de las prendas son seamlex, lo que se llama una prenda sin costuras. En estas prendas, el tejido lo creas tú. Es como si fuera una impresora 3D. Son máquinas circulares en las que metes un hilo y vas decidiendo dónde quieres una textura, dónde un nervio, dónde más tensión, dónde doble tejido. De manera, que el tejido te lo fabricas según vas haciendo la prenda. Para mí es mágico. Por ejemplo, en un legging, puedes aplicar en la parte de atrás un tejido con punto doble de más compresión y creamos otro tejido en las zonas donde queremos más transpiración. Podemos hacer 1.000 texturas diferentes, dibujos, estampados, lo que quieras. Y lo mejor de todo es que, como el tejido te lo creas ad hoc con el hilo, prácticamente no hay ningún desperdicio, de manera que también es muchísimo más sostenible. Además, al no ser fibras cultivadas apenas consumen agua. En España fuimos la primera marca que introdujo este tipo de producto, en Europa casi de los primeros también, y a día de hoy somos uno de los punteros en esta categoría”.

Pero no es el único material propio
“Hemos creado también otro tejido que simula el algodón en cuanto a tacto, en cuanto a imagen, pero es técnico. Cotfree. Transpira mucho mejor que el algodón, pero no te empapa el sudor y, además, es easy care, cuando lo laves en tu casa, lo cuelgas y en una hora más o menos está seca la prenda y no la tienes que planchar. Lo trabajamos en 2 gramajes diferentes, 2 pesos diferentes y también en diferentes superficies. Nos gusta investigar en los tejidos que necesitamos para cada uno de los productos”.
Una internacionalización ‘ad hoc’
A día de hoy, el mercado internacional supone casi el 50% de la facturación de Born. “Tenemos distintos escalones. El primer escalón internacional es Francia, Alemania y México. En un segundo escalón estarían Portugal, Benelux e Italia. Y en el último peldaño, UK más países nórdicos”.
La manera de entrar en los países, cambia según el mercado. “Una de las cosas que hemos tenido que modificar es la política de precios. Por ejemplo, si en Francia, que era nuestro primer mercado internacional, ponías el mismo precio que en España, se percibía como marca de menor calidad. Así que tuvimos que subir el precio. Y también se cambia o se adapta en cuanto a colorido, a tallaje. Y a la hora de entrar, siempre testeamos primero el mercado a través de marketplaces. Cuando vemos que allí tiene sentido, entramos en directo, primero con ecommerce, luego con puntos de venta y finalmente con retail”.
Hoy están en plena transición de marca desde Born Living Yoga hacia Born. “Esto implica, entre otras cosas, que incluimos o incorporamos nuevas categorías como es la parte enfocada al pádel y al mundo running”.

A ello se suma la apertura de nuevos mercados “muy retadores, como Estados Unidos, donde tenemos proyectado arrancar el próximo año. También estamos entrando en La India y en unos meses vista, toda la parte del sudeste asiático”.
Todo ello sin perder de vista el foco de la rentabilidad. “En los últimos dos años, hemos cambiado un poco lo que es el foco a nivel compañía: los primeros 6 años era siempre crecimiento, crecimiento, crecimiento. Y ahora apostamos por la rentabilidad que nos está permitiendo la autofinanciación”.
