Las consecuencias de un ciberataque pueden ser nefastas, por ejemplo, que la web deje de funcionar, la información esté comprometida, que se bloqueen accesos…Todo ello afecta a la relación con clientes y proveedores, aunque sea en un segundo plano.
Cualquier empresa, independientemente de su tamaño, puede sufrir ciberataques. Muchas de estas amenazas son automatizadas y buscan instalaciones desactualizadas, contraseñas débiles o vulnerabilidades conocidas.
A día de hoy, una gran parte de la actividad de cualquier pyme depende de servicios digitales y muchas empresas no son conscientes de ello: una web corporativa, una tienda online, el correo electrónico, una base de datos de clientes, etc.
Ten en cuenta estas medidas básicas que hemos recopilado con la ayuda de dinahosting para reducir riesgos si tienes una pyme:
Mantén tu web actualizada
WordPress, PrestaShop o Joomla son CMS que, junto con sus plugins, módulos y plantillas, requieren actualizaciones periódicas para solucionar vulnerabilidades de seguridad. Es por ello que mantenerlos al día es clave, así como eliminar aquellos que no se utilicen y descargar extensiones solo de fuentes fiables.
Una opción interesante a la hora de realizar una actualización importante o cambios en producción, es hacer pruebas en un entorno de staging. De esta forma puedes comprobar si todo funciona correctamente antes de aplicarlos sobre la web en producción.
Protege bien tus accesos
¿Utilizas contraseñas seguras? Esta es la pregunta por excelencia, pero… ¿cómo sabemos si lo son?
Utilizar contraseñas sencillas o repetir la misma en diferentes servicios sigue siendo un error muy habitual. Lo ideal es usar claves largas, únicas y que sean difíciles de adivinar y, para generarlas, puedes ayudarte de gestores de contraseñas que también permiten almacenarlas de forma segura.

A esto hay que sumar la autenticación en dos pasos (2FA). Con ella, conocer una contraseña no es suficiente para acceder a una cuenta, ya que se necesita superar una segunda comprobación.
También es recomendable revisar periódicamente quién tiene acceso a la web y qué permisos tiene. Cada usuario debería acceder únicamente a aquello que necesita para su trabajo.
Utiliza HTTPS
Utilizar HTTPS permite cifrar la información que se intercambia entre tu web y sus visitantes, algo especialmente importante si gestionas formularios, datos personales o pagos online. Es un elemento básico que tiene que tener cualquier web profesional.
Para ello necesitas instalar un certificado SSL, una medida básica de seguridad que, además, ayuda a transmitir confianza a los usuarios de tu página o tienda online.
Realiza copias de seguridad
Como el riesgo cero nunca existe, protégete realizando backups de forma periódica para tener la posibilidad de recuperar archivos e información relevante en caso de que tu proyecto web haya sido atacado sin previo aviso.
Accede a tu Panel de Control y asegúrate de que tienes activada esta opción para realizar copias de seguridad diarias.
Monitoriza tu sitio web
No todos los ciberataques son visibles en tu sitio web. En muchos casos, pueden verse afectados archivos, malware o comportamientos anómalos sin que sea evidente a primera vista.
Por eso usa herramientas que permitan revisar el estado de la web y detectar posibles amenazas o cambios sustanciales. Además, presta atención a redirecciones extrañas, accesos desconocidos, cambios que nadie identifica o incrementos inesperados en el consumo de recursos.
¡Ojo con eso! Cuanto antes detectes un problema, antes podrán actuar para limitar o minimizar sus consecuencias.
Elige un hosting seguro
Al elegir hosting conviene valorar aspectos como los backups, los certificados SSL, las herramientas de seguridad disponibles y la capacidad de respuesta del proveedor ante una incidencia. En este sentido, dinahosting ofrece planes de hosting con certificado SSL gratis y backups, además de herramientas que ayudan a comprobar y reforzar la seguridad de proyectos web.
La seguridad de tu proyecto no depende únicamente de las medidas que adoptes en tu web. La infraestructura en la que está alojada también desempeña un papel importante.
No olvides un aspecto diferenciador que siempre tienes que valorar: disponer de Soporte Técnico 24/7 en tu idioma, para contar con ayuda cuando la necesites.
¿Qué puedes hacer si tu web ya ha sufrido un ataque?
Si sospechas que tu web ha sido comprometida, lo importante es que actúes rápido, pero sin improvisar nada.
En este caso es fundamental determinar qué ha ocurrido, revisar archivos y accesos, cambiar las credenciales afectadas y localizar la vulnerabilidad que ha permitido el ataque. Si dispones de un backup limpio, quizás haga falta restaurarlo.
Eso sí…. recuperar la web no es suficiente. Antes de volver a la normalidad hay que solucionar el origen del problema para evitar que vuelva a producirse porque ninguna web es inmune a las amenazas.
La clave está en reducir al máximo las opciones de sufrir un incidente así y estar preparado para responder en el menor tiempo posible. Algunas medidas que pueden evitar problemas son: actualizaciones, contraseñas seguras, 2FA, SSL, copias de seguridad y monitorización.
Y si, además, tu web genera contactos, ventas, reservas o simplemente es el escaparate de tu empresa, protégela porque no es solo una cuestión tecnológica, sino una parte importante de tu negocio.