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Como no encontraba una app a su gusto, se hizo programadora a los 80 años

Hay mucho miedo a aprender a programar, pero todo el mundo puede hacerlo. Al menos, así lo pone de manifiesto Masako Wakamiya, una mujer japonesa que se convirtió en desarrolladora ...

12/06/2023  Ana DelgadoIdeas de negocio

Con más de 85 años Masako Wakamiya no para de evangelizar sobre las virtudes de la tecnología, escribe libros del tema y conoce ya a Tim Cook, el CEO de Apple. Sin embargo, su vida profesional la desarrolló como empleada de banca donde apenas tuvo oportunidad de trabajar con ordenadores. Fue cuando se hizo cargo de su madre, ya mayor, cuando se compró la primera computadora para su uso personal. A los 58 años, empezó a trastear por primera vez con un ordenador ella sola. 

Entonces es cuando su horizonte se abrió -ella misma contaba en una conferencia de una charla TEDx que la tecnología da alas-. Se hizo miembro de Mellow Club, una comunidad de personas mayores que impulsa el aprovechamiento de la sabiduría senior y promueve la participación en la sociedad de las personas mayores, haciendo uso de la tecnología de la información. Wakamiya se inscribió a cursos de informática que organizaba el club y poco se poco se fue familiarizando con el PC. Con el tiempo adquirió también su primer teléfono inteligente.

Es usando el smartphone cuando descubre que existen pocos juegos diseñados para personas de su edad así que, ni corta ni perezosa, a los 80 años se animó a aprender a programar aplicaciones de juegos para el iPhone. “Quería hacer juegos que nos permitieran a los mayores derrotar incluso a los jóvenes en base a nuestros conocimientos: juegos diferentes a los de competición que requieren reflejos rápidos” declaraba en una entrevista concedida a un medio japonés en 2018. 

Como no encontraba una app a su gusto, se hizo programadora a los 80 años

El concepto que se le ocurrió desarrollar fue arreglar muñecas para el hinamatsuri, una celebración tradicional japonesa dedicada especialmente a las niñas que exponen varias muñecas vestidas con kimonos tradicionales y quedan situadas en distintos niveles de una plataforma, de hasta 5 a 7 escalones, cubierta con tela roja. El juego se basa en poner la muñeca en el lugar correcto del altar.

“Compré varios libros especializados para intentar programar por mi cuenta. Al principio, tuve problemas con los lenguajes de programación para el desarrollo de aplicaciones y con mi falta de inglés. Sin embargo, cuando no entendía algo, ponía en práctica mis habilidades sociales, pidiendo consejo a mucha gente a través de Internet”, declaraba Wakamiya.

Tras meses de aprendizaje y mucho esfuerzo, Wakamiya consigue crear la app denominada ‘hinadan’ donde los jugadores organizan las tradicionales hina (muñecas japonesas) expuestas para el Festival de la Muñeca en su orden correcto en los dan (estantes de exposición). Cuando el juego se lanzó en 2017, se superaron las expectativas de Wakamiya y, según consta hoy en Google Play, la app tiene registradas más de 10K descargas y 367 opiniones de usuarios con una puntuación de 5.0

Cuando hinadan salió a la venta numerosos medios de comunicación de todo el mundo se hicieron eco de la mujer que estaba detrás de su desarrollo hasta llegar a oídos de Tim Cook, CEO de Apple, quien la invitó a la Conferencia Mundial de Desarrolladores de Apple (WWDC) en San José, California, en junio de 2017, como invitada especial y presentada como ‘la desarrolladora más antigua’. Desde entonces, no ha parado de adquirir competencias digitales. 

Wakamiya también pronunció el discurso de apertura en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York para una conferencia de febrero de 2018 sobre la tecnología digital y las personas mayores.  “Con la alfabetización en TIC [Tecnologías de la Información y la Comunicación], los mayores pueden crear su propio espacio, y mediante el uso de sistemas de redes sociales, pueden ampliar las interacciones con familiares, amigos y extranjeros que viven lejos. Esto me hace muy feliz”, dijo entonces.